"Biblioteca vacía" se compone de una serie de libreros de concreto que se organizan espacialmente alrededor de dos jardineras existentes en una zona peatonal. Contraria al objetivo principal de las bibliotecas -la conservación, catalogación y distribución del acervo cultural-, ésta serie de libreros no contiene libros, se mantiene en silencio, esperando ser llenada o como un vestigio de otra época.